

Aquí va una hoja de lo que ya empieza a adquirir forma y sentido...Ha sido un laaargo parto... debo agradecer a la vida por haberme permitido viajar, conocer, aprender... y seguir aprehendiendo...Ha habido momentos de alegría; de angustia, de querer lanzarlo todo al fooondo del mar... Y luego mirar nuevamente el horizonte... respirar y continuar con la travesía...INTRODUCCIÓN“(…) La escritura es una travesía, una entrada,
una salida, un descanso en el yo del otro
que soy y no soy.”
(Hélène Cixous, Sorties)
Esta es una Tesis Doctoral cuya escritura se ha realizado en tránsito o mejor dicho en
travesías de un continente a otro; de un yo a un
otro yo.Recojo esta metáfora de la
travesía para explicar lo que hoy presento, un texto que reúne varios trayectos: intelectuales y personales, que se iniciaron no sólo desde el momento que me inscribí en este programa de Doctorado en el último año del milenio pasado –allá por el año 1999-, sino que mucho antes. Pues recoge los itinerarios anteriores e interiores que realicé y
realizamos antes de iniciar este viaje de estudios.
He subrayado a propósito la palabra
realizamos, con el fin de enfatizar el uso de la primera persona plural, ya que así destaco la importancia de este viaje, que en mi caso particular ha sido un viaje de retorno a recuperar las
huellas de una parte de mis orígenes: la tierra de mis antepasados sanguíneos y mis antepasados culturales.
En las primeras décadas del siglo pasado, mi abuelo Pedro abandonó Cantabria y se fue como inmigrante a una tierra ignota, allá por el fin del mundo; una tierra que lo acogió como uno más y de la cual nunca volvió. En su lugar he venido yo. No en busca de mejores expectativas de vida –o a lo mejor sí- ni escapando de una guerra ni del hambre; sino con el fin de cerrar un capítulo: metafóricamente hablando, hacer el viaje de retorno que Pedro no pudo realizar. Pero también y dadas las movilidades de este mundo global; vine en busca de unos saberes y de un grado universitario para regresar a mi país y poder consolidar mi carrera profesional y académica.
Pero además, quería conocer personalmente a mis abuelas y abuelos docentes, aquellos que formaron a mis maestros y maestras, quienes me enseñaron en la universidad a conocer y a comprender este país y cultura. Por lo mismo y siendo consciente de mi carácter mestizo, no puedo obviar las travesías académicas realizadas antes de venir a Cataluña.
Hace ya casi diez años, siendo una novel investigadora había incursionado en el tema de la escritura de mujeres en torno al trabajo periodístico de, una hoy mundialmente conocida escritora, Isabel Allende
[1]. Estudio que estuvo centrado en las columnas periodísticas publicadas semanalmente en la Revista
Paula[2], donde utilicé para el análisis algunos de los postulados de las feministas post estructuralistas francesas.
[3] Estudio que me llevó a explorar la relación entre la literatura existente sobre los estudios feministas y las investigaciones realizadas en periodismo escrito.
Una de las reflexiones que me quedó dando vueltas a partir de una observación de una profesora de la comisión examinadora, quien consideró irrelevante el corpus elegido para dicho análisis; fue el tratar de entender ¿por qué las revistas femeninas eran mal consideradas o poco reconocidas –hoy digo invisibilizadas- por el saber académico? Respuesta que por aquellos años no supe responder ni argumentar...
Este relato continúa, algún día lo podrán leer...[1] VARGAS CARRILLO, M. S. (1997),
Civilice a su hombre: estrategias de lectura. Tesis de Licenciatura en Periodismo y Comunicación Social, Universidad de Playa Ancha de Ciencias de la Educación, Valparaíso.
[2] La muestra recogida para dicho análisis se realizó entre los años 1969 y 1973, periodo en que Isabel Allende colaboró en esta publicación.
[3] Me basé principalmente en los planteamientos de Cixous, H. e Irigaray, L.