

En mi segunda semana en Cataluña he visto y he escuchado muchas cosas, incluso he realizado fotos que nuuunca antes en mi vida me había atrevido...
Ahora bien, lo que más me ha dado vueltas esta semana en la cabeza, en el estómago y en el corazón, ha sido la película que vi el sábado pasado,
El jardinero fiel, me quedé con una sensación rara, aparte de estar encantada con el Ralph Finnies... me quedé pensando, pensando y pensando...
¿Sucederá esto también en Chile, Perú, Bolivia, Ecuador, Paraguay, entre otros países de Latinoamérica?
Ya no me
enrollo más -como me dicen mis sobrinos catalanes- y ahí va. Espero sus comentarios.
Un filme para pensar:
El jardinero in-fiel
Sole Vargas (Premià de Mar).- Imposible quedarme impasible a lo visto en este filme de Fernando Meirelles (2005), guión de Jeffrey Caine (Novela: John Le Carré) que me lleva a reflexionar que lo presentado en la pantalla grande, tal vez, no sólo ocurra en África, por qué no el escenario podría ser Latinoamérica, y así como los ciudadanos de Kenya nosotros, tal vez, también hemos sido parte de experimentos de las grandes multinacionales farmacéuticas que prueban sus medicamentos con los ciudadanos del Tercer Mundo –con el consentimiento de sus gobernantes- y después cuando ya han muerto varios en los ensayos se atreven a recetarlos a sus ciudadanos.
La trama de amor, los paisajes de África y los habitantes del continente negro me llevan a viajar a esta, tantas veces olvidada, tierra donde cada día miles de niños, mujeres y hombres mueren de hambre, producto de las guerras tribales, fruto de plagas o enfermedades extrañas.
Los personajes que en un principio no parecen tan convincentes al final de la trama terminan por cautivarme, el flemático diplomático británico, Justin Quayle, encarnado por el exquisito Ralph Fiennes quien NO se entera de nada y que sólo se preocupa de cuidar su bello jardín. Pero su vida cambia abruptamente cuando su esposa, la activista Tessa Quayle, representada por Rachel Weiz, es asesinada en un confuso accidente; una supuesta venganza pasional.
Su marido al quedar desolado y de ser sólo fiel a sus plantas, pierde la inocencia y descubre que se trata de un complot del gobierno británico en conjunto con las empresas farmacéuticas; despierta y vemos a un hombre de carne y hueso que es capaz de enfrentarse a las autoridades del gobierno del Reino Unido.
En este minuto la trama de la película me atrapa, pues adquiere un ritmo mucho más rápido, vemos al héroe asumir su funesto destino, asume su condición de infiel a su país: huye de África, viaja a Inglaterra, asume falsas identidades, es amenazado de muerte, golpeado por unos matones que lo dejan medio muerto; vuelve al continente negro hasta hallar la clave que buscaba. Su mejor amigo, había delatado a su mujer, dejándola ad portas de sus victimarios. Ya sabe que él también correrá la misma suerte. Pero antes de que esto ocurra revela todo a un primo de Tessa, quien finalmente dará cuenta y responsabilizará a los gobernantes británicos del asesinato brutal del que fueron víctimas sus familiares.
Los actores secundarios también tienen su minuto de gloria, el médico de origen africano, quien es el supuesto amante de la versátil y atrevida Tessa, a quien vemos luchar valientemente contra el SIDA, el hambre y las múltiples enfermedades que están asolando a Kenya, -curioso resulta que ni en el sitio oficial de la peli aparece el nombre de este actor-.
El encarna al hombre ilustrado, quien es marginado NO sólo por su color si no también por su condición de homosexual; tema que es tocado tangencialmente, pues esto lo descubrimos en el desenlace final cuando una de las mejores amigas de la víctima le confiesa a Justin que entre Tessa y el doctor NO podría haber existido ningún romance, pues éste era gay. Al saber esto el diplomático se convence de sus intuiciones y comienza a desvelar el complot.
El otro personaje secundario es el amigo fiel de la pareja, personificado por Danny Huston, un tipo cínico, que busca por todos los medios conquistar y acostarse con Tessa, y quien más tarde no trepida en entregarla a sus verdugos, él opta por ser fiel a su gobierno e infiel con sus camaradas.
Al final, en mis ojos nublados de impotencia –a medio camino del tercer y primer mundo-, queda la imagen del paisaje de África donde los personajes fueron asesinados por mercenarios de multinacionales, y sobre todo los rostros de sufrimiento de miles de seres humanos de Kenya, de Sudán o de Sierra Leona, que mueren como si fueran insectos sin conocer el supuesto paraíso de nuestras sociedades civilizadas. Lo que me lleva a pensar que esto no sólo está sucediendo allí, sino que el escenario podría ser cualquier país pobre del mundo.
Título original: "The constant gardener"
País y año: EE.UU. (2005)
Género: Drama
Fecha del estreno: 04/11/2005 Distribuidor: United International Pictures Duración: 129'